En el marco del cierre del Programa de Formación de Investigadores en Medicina en Pedro Juan Caballero, la estudiante Any Cassia Gabriela Pacífico Pires compartió su experiencia como investigadora principal del proyecto “Análisis Epidemiológico de la Toxoplasmosis en la Comunidad Indígena Yetepoty”, una de las iniciativas que forman parte de la línea de vigilancia epidemiológica en salud pública impulsada por la Dirección de Investigación de la Universidad Sudamericana.
El proyecto está acompañado por la Dra. Gladys Estigarribia como docente investigadora; el Dr. Ever Amarilla, como docente tutor; y cuenta con un equipo de co-investigadores integrado por la Dra. Lucila Biedman, Dra. Laura Casanova, João Pedro Silva Araújo, Gabriel dos Reis Gundim, Sarah Dayany Batista dos Santos Reis, Marta Manuela Araújo Peixinho Moura, Larissa da Silva Azevedo y Ronaldo Damatta Jaruzo. El proyecto cuenta con aprobación del Comité de Ética en Investigación (CEI) bajo el código PI_02_2026_Pacífico.

Un diagnóstico epidemiológico con mirada preventiva
El objetivo del estudio es diagnosticar la situación epidemiológica de la toxoplasmosis en la comunidad indígena Yetepoty, relacionando los casos confirmados y sospechosos registrados en los últimos siete años con posibles fuentes de contaminación (especialmente el agua de consumo), con el fin de sustentar acciones preventivas y estrategias de vigilancia en salud para la comunidad.
Este estudio se desarrolla bajo la línea de vigilancia epidemiológica en salud pública, uno de los ejes de investigación que la universidad viene fortaleciendo junto a comunidades de la región.



“Cuando hacemos nuestra investigación, la universidad nos apoya”
Durante el acto de clausura, Any reflexionó sobre lo que significó llevar adelante, al mismo tiempo, sus estudios y un proyecto de investigación de esta magnitud: “Me gustaría agradecer, incluso públicamente, a mis compañeros, porque llevar la facultad y un proyecto grande al mismo tiempo es un desafío: desafíos de logística, de trabajo en equipo, de convivencia. También aprendemos y maduramos mucho en ese aspecto.”
Any destacó especialmente el acompañamiento institucional en la gestión de los tiempos de investigación, un aspecto que —dijo— no siempre resulta sencillo de equilibrar con las exigencias académicas: “Cuando hacemos nuestra investigación, la facultad nos apoya financieramente. Solo tenemos que ponernos de acuerdo con los plazos, porque queremos investigar de inmediato, queremos publicar de inmediato, y necesitamos un poco más de tiempo para poder organizarlo todo. Ese apoyo que nos dio la facultad, en cuanto a plazos y a una mejor adecuación a nuestros tiempos, fue fundamental.”
La estudiante también reconoció el acompañamiento cercano de las docentes que guiaron el proceso: “Dentro de nuestro proyecto, con la doctora Gladys, cada vez que necesité ayuda ella se mostró totalmente accesible.”
Sobre el Programa de Formación de Investigadores en su conjunto, Any lo definió como una experiencia positiva, destacando también al equipo de investigación que acompañó el proceso: “Fue una experiencia muy positiva con el plan de formación y con el equipo, con Nayla también, con el equipo de investigación, que además de competente fue muy paciente y estuvo siempre dispuesto a entender que somos inexpertos en lo que nos propusimos hacer.”
Investigación que forma, desde las aulas hasta las comunidades
El proyecto liderado por Any es un ejemplo del modelo de formación en investigación que impulsa la Universidad Sudamericana: estudiantes asumiendo el rol de investigador principal, acompañados por docentes investigadores, en proyectos con impacto directo en comunidades de la región —en este caso, la Comunidad Indígena Yetepoty.
Estos testimonios demuestran no solo el trabajo científico detrás de cada proyecto, sino también el proceso humano de aprendizaje, organización y acompañamiento institucional que lo hace posible.


